Italpollina es una empresa familiar presente en la zona de Verona desde hace más de 50 años, que opera a través de procesos de vanguardia, con bajo impacto ambiental y con vistas a la economía circular. La gallinaza (excrementos de pollo) considerada un subproducto incómodo de eliminar, caro en términos de coste e impacto ambiental, se recoge en las granjas locales y se procesa para obtener abonos de la máxima calidad, ricos en nutrientes para las plantas.
